La poesía me salva. Pero no es gratis ese milagro. La pago minuto a minuto con la aceptación obscena de mis temores y mis deseos. (Valeria Pariso)

El ego me importa un carajo.

abrí la puerta y aposté a las lágrimas

¿y si me busca?
¿y si me llama?

necesito distancia, orden práctico y algo de elegancia


necesito clavos y constancia

necesito luces y palabras esperadas meditadas reventadas

"¿para qué?"


no sé


algo tengo que hacer con tanta "magia"


el ego me importa un carajo, no me eleva, no me calma


lo que yo quiero y necesito es


un lugar

donde la eternidad
no sea sólo una palabra

Suele ser duro aprender.

te dije que iba a volver

y mirá que me aplastaste

y mirá que fuiste cruel
y mirá que me ataste de piernas y manos
y me dejaste en la calle
y me arrancaste la fe

te dije que no iba a olvidarte

te dije que iba a crecer

te dije que iba a dolerme tu furia

te dije que iba a dolerte mi ser

suele ser puta la vida


suele ser duro aprender

Cansancio.

no hay nada más terrible
que un cuerpo cansado y un alma vibrando

quiero decirte algo
pero mis piernas me dicen "demasiado por hoy"
"no hace falta que destruyas su orgullo"
"¡es de ella, no tuyo!"

y mis piernas son sabias
y tus lenguas son largas
y mis manos son tercas
y mi alma es mi alma

Sencilla.

zen + silla

hay que cerrar el día
hay que terminar con lo que nunca se termina
hay que apagar el ruido y entender la vida

"y la más complicada enseñanza no lleva sino a la perfecta sencillez de una melodía"

La comunicación es fiebre.

¿Te das cuenta? Todo se mueve, no somos los mismos, no son más las nueve, 20:33, todavía no son las nueve, da igual, "¿llueve o no llueve?", si no te despierto un poco me sobreviene la fiebre. La comunicación es fiebre. Y el silencio, según el rincón, es incomodidad, paz, dolor o cosa de tipos inteligentes (esto no es un diario, idiota, esto es un papel pegándose en tu frente). Luz intermitente, luz intermitente. Casa templo, noche suave, días breves. La calle te espera. La sueltes o no la sueltes. "¿Cobarde o valiente?" No me muestres los dientes si vas a morderme. Casi que creo tener la experiencia suficiente, 20:44, y no soy batman, techo prepotente. Yo miro tus ojos con el alma aprisionada y, entre otras cosas, se cómo y cuándo mutilarte las espadas, "¡guarda!", no me interesa tu sangre, a mí me interesa tu cara. Esa que ponés cuando no hay nada de nada. Cuando te quedás solito de cara al gran silencio que te espanta. Pero no importa, no me hagas caso, "no voy a llevarte los ojos al alma". Ésa jungla perdió la gracia, agustina, olvidá la militancia. El adentro es más amable y más sensato. Y no te confundas, somos inocentes, no santos. Dale, dale, dale, saltá tus propios charcos.

No quiero rodar como una piedra.

No hay manera. La vergüenza me gana todas las carreras.

Soy un pollito mojado pidiendo no verte al final de la escalera.

No quiero rodar como una piedra.

Vos sabés bien cómo es esto: sólo encuentro lapiceras.
Y las palabras me lastiman. Y las palabras no se entregan.
Por eso no te busco y por eso no te llegan.

¿Te das cuenta? No hay manera.

Somos víctimas de un tiempo con gangrena.
Somos átomos plagados de mentiras.
Somos ángeles asqueados de miseria.

Maltratamos a la madre. Maltratamos a la tierra.

Por eso las palabras no nos hablan. Por eso las estrellas no nos llenan.

En mi propia tierra.

quiero que sepas que no me gustan las pantallas
quiero que sepas que prefiero el silencio y el sol
quiero que sepas que, por más que lo haya dicho miles de veces,
es cierto que a veces me arrepiento
y creo que no soy más que un color
sólo un color

quiero que sepas que esto tampoco es lo que te quería decir
tan sólo es una excusa radiante para contarte que "el patio de mi vieja tiene un sol"

y al lado mío hay una caja llena de cuadernos y papeles
que te hablan de mí
que me hablan de vos

no puedo mentirte

soy una extranjera

todo me envenena
todo menos vos

No hay pan que tape el aujero.

hay quienes por pensar se distraen
y quienes por distraerse no piensan

yo igual no tengo nada que ver con todo esto

Pierdo.

me pierdo y pierdo

¿qué pierdo?

pierdo

(h) ay

escribo para quedarme sin cara
y estoy cansada

estoy sola y no tengo nada
(soy arquitecta de mi propio destino)
(nadie me regala nada)
(ojo, no estoy sacando nada en cara)
(dijiste dos veces las palabras "cara" y "nada")

quiero una casa (de verdad una casa)
quiero pisar esta careta idiota que me ofrece el caníbal del mundo
quiero salir de este mundo

quiero que hables conmigo
una noche
que hables conmigo

que me veas fuera de este traje inmundo
(que me cuentes tus sueños y que cuentes conmigo)

quiero que me escuches

yo sé que todos tenemos nuestras cruces
y nuestros clavos
y nuestras bocas

pero yo estoy repleta de anécdotas rotas
y hoy no quiero sentirme agradecida por lo poco que tengo
hoy quiero exigirle un poco de tu amor al viento

que te empuje
que se callen
(no, ¡que se mueran!)
quiero verlo (s)
(a ellos aplastados y a vos amaneciendo)

y te hablo a vos (sí, a vos) (nariz sin dios)
y a todos los que puedan comprenderlo

necesito una nueva forma de ganarme tu tiempo

vos pensarás que "digo mucho pero no digo nada"
y yo digo que "ya dije demasiado pero no te alcanza"

por eso me quedo a pelearla (sin caretearla)
como puedo y con lo que tengo
(miradas, silencios, palabras)

y no todo es tan fácil como parece
a veces me duele la cabeza y el alma

y a veces me olvidan
y a veces me rindo
y a veces no hay armas

y entonces no puedo dispararle a nadie
y entonces no puedo dispararle a nada

y me quedo en silencio
(escuchando a los perros)
metida para adentro
putrefacta
cabizbaja

y siento ganas de hacer algo por el mundo
y siento ganas de mirarme y ver tu cara

a mí no me interesa la belleza
a mí me interesan las almas

y tu cara es la carta de presentación de tu alma
tu cara y la cara de todos
tu mano y tu mano en mi espalda

vos no te das una idea de la cantidad (calidad) de cosas que podemos hacer juntas

si pudieras verme
hace un par de horas lo único que quería era cavar un pozo y meterme adentro
y tuve que hacer lo de siempre: rendirme ante el papel y hacerle frente

a la vida hacerle frente

si querés aprender mucho y crecer desde los cuatro puntos cardinales
recomendación de amiga: ni se te ocurra perderme

ni se te ocurra perderme

Triángulo.

1 - estuve meditando y saqué demasiadas conclusiones

2 - a veces tengo tanto miedo de mis convicciones


3 - yo quisiera volver a sentirme habitada por un nombre

Diccionaria.

debería no ser tan autobiográfica

debería perdonarme
debería contemplarla

a la vida
con sus ojos de perro

famélicos
retozones

“¡despiadada!”

debería contemplarla

Reventar o creer.

¿quién salvará mi fe?
¿quién podrá decir “te preparo un café primero y mi beso va después”?

¿quién podrá con este cuerpo?
¿quién sabrá no ser tan cruel?

¿quién salvará mi fe?
¿quién salvará mi fe?
¿quién salvará mi fe?

Magia.

¿Dónde está la mano que dibuja el sol y tus manos?
¿Y por qué nos dejaron tan solos y desamparados?
¿Qué habrá del otro lado? ¿Qué habrá del otro lado?
¿Y por qué nacemos mudos? ¿Qué es lo que no quieren que digamos?

Toda mi existencia es un puñado de preguntas.

Y vos, claro, sos respuesta que no puedo encontrar nunca.

Sin embargo hay una calma que termina con la rabia,
y esa calma sólo es calma, no se ensucia con palabras,
dice todo sin decirlo,
te presenta y te desarma.

¿Dónde está la mano que dibuja idiota estas lágrimas?
¿Por qué queman y no mojan? ¿Por qué vuelven y no estallan?
¿Quién me puso este corazón de rosa? ¿Y quién permitió las piedras?
¿Y quién me detuvo el alma? ¿Y quién me complica el habla?

Ay, basta, basta, basta.

¿Dónde está la mano que me tape la boca?
¿Dónde está el caminito que me lleve hasta casa?

Toda mi existencia es un puñado de esperanzas.

Esperanza no estés lejos.
Esperanza duela (s) menos.
Esperanza no te caigas.

Mañana seré otro universo.
Mañana seré otra muchacha.

Sin embargo ¿por dónde anda, mientras tanto, la mano que subraya tu nombre y te alcanza?
¿Será que la distraje en esta tinta? ¿Será que la cerré sin decir nada?
¿Dónde está la boca que me tape la mano?
¿Dónde está la llave que me muestre la casa?

Esperanza seas la llave.
Esperanza seas las luces.
Esperanza abracadabra.

“¡Abracadabra, abracadabra!”

¿Dónde está la boca que me tape la mano?

¿Dónde está la llave que me muestre la casa?

El juego del miedo.

Yo no tengo vergüenza, yo paseo mi dolor como a un perro.
Y día tras día, después de caminar por mi casa y por mi vida, lo alimento.

¡Momento!

Esto no es lo que yo quiero.
Esto no es lo que me cura.
Esto no es lo que yo quiero.

Ladra. Muerde. Miedo.























Voy a terminarme. ¿Para qué jugar el juego?

Traé caramelos.

quiero ser tu siesta

ya sé que "es tarde y lejos"
pero no sé si voy a durar mucho tiempo


























traé caramelos

Nadie es capaz de matarte en mi alma.

estoy bien

distendida

y, de repente, tu cara
y, de repente, tu danza

vomito mariposas y manzanas







“nadie es capaz de matarte en mi alma”

Necesito.

necesito raíces
cosas que me conecten a la tierra





¿quiero florecer o ser tu piedra?

Unos quieren y otros son.

Para el cobarde todo es demasiado amor.

No hay descanso.

Leo en voz alta, como siempre. Mientras junto moneditas pa´ contarte que soy fuerte. Pero tengo malos dientes. Y, a veces, me vuelvo desgraciada y deprimente. Con la misma intensidad con la que soy independiente. Me aburro de la gente, me aburro de la gente. Y quiero verte. Y quiero entenderte. Pero ¿cómo explicarlo? Esto no es lo que parece. Hablo de las paredes, de los papeles que me cuidan, de lo blanco, de lo negro, de lo turbio, de lo verde. Hablo porque sé que cumplo un rol y sos mi hermano. Hablo porque (¿ves?) somos lo mismo, aunque no nos encontramos. Y me importa tres pepinos transformar en víctima al victimario. Yo perdí toda mi euforia en ese barro. Y a veces quiero matarlos, a veces quiero matarlos. Pero no muevo ni un dedo porque sé que son de palo. Idiotas. No me ensucien más los ojos. No me toquen más las manos. Ya no bailo, ¿ven?, ya no bailo. Yo perdí toda mi euforia en ese barro.

Tenéme paz.

Nunca te puedo decir del todo la verdad, porque no existe la verdad. Sólo te puedo decir “gracias por estar”. Aunque nunca llegues a los huesos de esta gran ciudad. Sabés que yo estoy bien si me pierdo y si no me olvidás. (Yo siempre te voy a mirar, aunque no nos podamos escuchar). En las canciones te encuentro (siempre) y en el paisaje no estás. No me importa. Sé que de esto se trata crecer (+ soltar). Que te extrañe no quiere decir que te vaya a buscar. Nos conocemos, sabés que no me puedo mover de mi lugar. Por eso hago estos puentes que son fáciles de atar. Porque quiero verme quieta y porque quiero caminar. Algún día voy a llegar. No sé adónde. Pero algún día voy a llegar. Tenéme paz. Tenéme paz.

Del amor yo sólo sé que la quería.

Yo sola. Me estoy cortando las alas. Yo sola.
¿Hasta dónde puedo llegar si me devoran tus monstruos?
¿Y por qué la tierra gira? ¿y por qué existen las horas?
¡Demasiado complicado es este mundo!
Me da la convicción de que sufre todo el tiempo (lo estamos asesinando) (no es joda).
Me da la convicción de que llora a toda hora.
Por eso me corto las alas. Yo sola. Yo sola.
Porque del amor yo sólo sé que la quería.
Pero la vida es puta cuestión de geografías.
Se está cerca o se está lejos.
Punto.

Cómo duele.
Que no duela.
¿Te da risa?

Y este cuerpo no me sirve.
Y este rey no me comprende.
Y esta mina no me mira.

Voy a perder la rima en tus ojos.

Lo dije.
¡Eureka!
Lo sabía.

¿Y por qué existen tus ojos? ¿y por qué la tierra gira?

Demasiadas preguntas para tan poquita vida, Agustina.

Ella va a dolerte en todo el cuerpo.
¿Entendido?
Te coronen de verdades o te coronen de mentiras.

¡Ok!
¡Basta!
Quiero terminar con todo esto.

Voy a cortarme las alas. Toda la vida. Yo sola. Toda la vida.

Porque volar bien lejos engendra tu espanto.
Porque volar bien hondo me llena de espinas.

Punto.
Cómo duele.

Ay. Que no duela.
Ay. ¡Te lo dije!
Ay. ¿Lo sabías?

Luz mental.

"Cortázar tenía razón..."

tengo la paz de quien sabe
que da todo sin mirar atrás
tengo la paz de quien se equivoca
y no siempre busca rimar
aunque la rima llegue igual
y una vez más la poesía no salve la vida y la edad

¡ay, ella!

no toca cuerpos sino almas
no sabe herirte sino amar

¿cómo explicar?

cada cual tiene su vicio y su lugar

cada cual cuida su nido interno
su fe de noche
su luz mental

¡no te caigas, compañero!

“si te tiran migajas hacé pan”

No quiero romper esto.

A

Nada me pertenece.
Y esta casa también va a abandonarme.

E

¿Cómo hago para llegar a destino sin perderme en el viaje?

I

Somos todas esas cosas que no pueden explicarse.

O

Que sea azul, que no haga sangre.

U

Me muero por saber si me entendiste.
Me muero por saber si me escuchaste.

Quiero crear.



no quiero trabajar
quiero crear
y que vos
con delicada dulzura y euforia
me conozcas cada día un poco más
te descubras cada día un poco más

(habíamos quedado en que yo iba a poder respirar)

Gracias igual.

Caés de nuevo en la volteada y creo que me dolió el tropiezo, pero el moretón ya me es rotundamente indiferente. Y tengo tantos sueños que mejor dormirlos en la almohada y levantarlos cuando el cuerpo tenga ganas. Hoy estoy expectante y sólo de mí misma. Me espero como siempre masticando madrugadas y me importa un cuerno tu llegada. La verdad más mentirosa es que aprendí a olvidar. Sigo sin entender al cuerpo que me hace muecas hasta el final del partido y no lo puedo gambetear. Mirá lo que es esta ciudad, se le ponen los pelos de punta porque perdió la libertad, y la adornan esquinas vulgares que, en silencio, nadie quiere atravesar. Me importa poco. Hoy no voy a caminar. Tengo un acordeón en la frente y, para colmo de arrugas concretas, está tronando el espanto ¡y sabe espantar! Caigo de nuevo en la volteada y no me pienso empapar. Hoy estoy jugando a los botones con mi seriedad. Ya está, no me volé, gracias igual.

Ovejitas.

Te juro que conté, conté ovejas, ovejones, ovejitas. Pero los sueños no venían. Me pasé noches enteras desnumerándome la vida y desenredando los ovillos del tiempo, pero te juro que todo TODO de golpe se apelmazó en una esquina y así, sin más, me quedé sin días y sin horarios, con un pedazo de plástico en mi mano, que todavía esconde tu perfume. Yo nunca tuve la llave de las rutas del mundo, eso bien lo sabías, y sin embargo asumí el rol de viajante. Me inventé un escondite de monedas, aún sabiendo que el declive era absoluto (pero hice el intento, prometéme que crees esta no mentira) y quise pagar las facturas, los platos rotos, el rejunte de kilómetros y la tristeza. Así me quedara sin un centavo y las ovejas, ovejones, ovejitas optaran por el suicidio fatal ante tremenda crisis económica, quise pagarlo TODO. Vendí ovillos, saqué boletos, tiré papeles, miré calles. Y en el transcurso de ese ahorro pretencioso y humillante… a veces me sentaba en una esquina y miraba, después del humo, hacia arriba, hacia la nada…. como queriendo encontrar en una nube, en una absurda nube de trillada silueta, el recuerdo que sea motivo para NO arrepentirme de semejante situación de remera transpirada.

Hay martes que te enseñan a mirar.

Mejor te vas, tu paso por mi rancho va pisado. Y está bien porque avanzas como te veo. ¿Vos sabés que hay martes que te enseñan a mirar? Y de tanto abrir los ojos no te pienso interrogar. Vos tendrás, muchacha lunes, las respuestas en tus fallas / los adioses en tu boca / el “hasta nunca” en la costumbre / y el “por si acaso” en el exilio (acobardado) (por si acaso). Y tengo dudas esenciales ¿sabés querida? Que te desprenden roncas, botoncito tonto. Y entonces caés sin el hilo salvamento que te sostenga en las alturas del protagonismo elegante. Igual no hace falta, che pasado. Yo te  quiero con la euforia primeriza y desde siempre. Pasa que viene el miércoles, decidido y exigente, pidiendo cambios y distancias, susurrando fuerte que te deje y no te encuentre. Y él es centro, centro en la semana y en mi vida. Sabe lo que dice y yo lo agendo, como al viento. Entonces me dejo sacudir por sus intentos y está bien porque avanzas como te veo. Y ya sé todo: para despedazarte es el momento del desastre. Y para olvidarte nada mejor que un martes, cuando vengo de quererte con la euforia del gran lunes, donde descubro que ya te “aman”, que ya te “esperan”, que mejor me voy, sobro en la escena.

Gracias.

A mí, que (por fin) me dí el permiso. A la vieja, que siempre me dijo “anotá, que después te olvidás”. A los mandados, que existiendo tempraneros en mi infancia me exigieron la listita incomparable y, entonces, al fin el vuelo tranquilo en la vereda, la memoria agarradita al papelito, mi cabeza desatada en otros mundos, ¡la importancia de ir jugando todo el tiempo! Y entonces: a los juegos, que existiendo primitivos señalaron el camino más certero, y pusieron en las reglas la revancha, en el pasto las derrotas y en el triunfo el desparramo. Entonces ¡cómo no! también al fracaso, que me obligó a identificar, a aceptar, a querer y a abrazar, toda pobre y toda herida, mis pedazos; los más tercos, los más rudos, los más raros. A mis amigos. A mis hermanos. A mis dolores. A mi pavor. Al tiempo, que no existe. Al olvido, que tampoco. A la mujer que ríe. A la mujer que calla. A la mujer que espera. A la mujer que asombra. A la mujer que baila. Pero, por sobre todas las cosas, al mundo. ¡Gracias al mundo! porque mientras yo giro él también se permite dar vueltas y ser mundo. Porque mientras yo giro, me desplomo, subo y giro… ¡él también sigue girando!
Gracias. Gracias por estar y gracias por venir.
Me broto de vergüenza, me visto de osadía y me pica la nariz.
                                                                 ¡Salud, amor y atchís!                                 



Bastará decir.

que no te pase
lo que le pasó
a Juan Pablo Castel

"existió una persona
que podía entenderme
pero fue precisamente
la persona que maté"

Mi corazón es como un dios sin lengua.


todavía no sé cómo
pero voy a encontrar una puerta

y después de esa puerta otra puerta
y después de esa puerta otra puerta

Kaos.

urgente


no sé qué hago acá
acumulando palabras
¿la montaña es la montaña?
por lo general soy ordenada
pero hoy el caos copó la casa

















necesito que te duermas en mi espalda