La poesía me salva. Pero no es gratis ese milagro. La pago minuto a minuto con la aceptación obscena de mis temores y mis deseos. (Valeria Pariso)

Me hablás y desvarío.

TAL VEZ
MI MENTE EN BLANCO 
NO SEA MÁS QUE UN ESCUDO
donde intento preservar la inocencia / salir a salvo de tus ruidos / cuidar el nido interno que sostiene la ternura / saltar hacia un espacio lleno de luz y tormenta / mojarme de otras aguas más calientes / tocar otros rincones más incautos / bajarme de tus barcos siempre fríos / correr hacia el renglón donde te borro y te aniquilo / parar con tanto fuego / quemar todos tus juicios / mirá cómo me pongo / me hablás y desvarío

Vos no sos como yo.

Vos no sos como yo.
A vos el amor o el odio no te quita el sueño.
Vos no hablás con los demonios o los ángeles escribiéndo en un cuaderno.
Sin embargo respirás.
Y te levantás todos los días.
Y salís a pelear por lo que creés que es justo.
Vos te peinás, buscás sentirte bien y decís lo que se te canta el orto.
Nunca puse en un poema la palabra "orto".
A vos un poema inconcluso no te quita el sueño.
Sin embargo escuchás a los demás.
Y elevás puentes que yo no puedo.
Quiero escupirte y abrazarte.
¿Cómo es posible que te salves?
¿Quién te sopla las respuestas?
¿Dónde están mis luces locas?
Quiero que sepas que te admiro con la misma intensidad con la que aborrezco tu mundo.
No sé cómo hacés para peinarte.
No sé cómo hacés para despertarte.
No sé cómo hacés para odiarte tanto y salir ilesa del odio.
Es decir: no sé cómo hacés para detestar tus piernas y amar a los demás.
Vos no sos como yo.
Vos conocés otros lenguajes.
Vos caminás por el mundo y no te quita el hambre un cuaderno.
Vos dormís de noche.
Y sonreís de día.
Y absorbés el sol.
Y hablás con los demás.
Vos creés que la vida es simple pero le tenés miedo a la muerte.
En síntesis:
Vos sos hermosa y vos sos una hija de puta.
Porque vos sos libre acariciando la jaula.

El lenguaje del cielo.

La cara nueva que se asoma me susurra despacito la palabra "deseo".
Mientras yo trato de comprender por qué en mis sueños nunca te tengo miedo.
Somos una sola cosa despertándo al universo.
No nos sirven las palabras.
Entendemos el lenguaje del cielo.

Te recorro todo el tiempo.

Te recorro todo el tiempo.
Conozco el punto justo donde comenzás a gemir.
No voy a llenarte de palabras vanas.
Los dioses te hicieron para mí.
Mirá cómo te alcanzo y sonreís.

Maquinita de pasos equivocados.
Relieve arcaico.
Presente mío.

Te abrazo como sé abrazar las cosas que no toco y ansío.

En cada mano tengo una puerta que se abre y que te invita a quedarte.
Podés poner tus tacos dónde quieras.

Me gusta que me mires a los ojos.
Me sirve que la vida me sorprenda.
"Para mí
 cualquier lugar es mi casa
si sos VOS la que abre la puerta."

Quiero tener cara de poema.

Quiero tener cara de poema.
Y que mis manos sean un sol de otoño a las cuatro de la tarde.
No me hagas entrar en el juego indigno de tener que mentir.
Aceptáme oscura y luminosa.
Con ganas de irme para siempre y con ansias de quedarme a ver qué pasa.
Quiero ser agua.
Y caer sobre el cuerpo de un árbol sucio hasta dejarlo blanco.
Por favor.
No me hagas hablar de lo que hago.

Podríamos.

Podríamos.  Tus ojos. Mi lengua. Vestidos. Manos abiertas al sol. Luna. Noche. Gritos. Podríamos. Estamos. Deberíamos. No sé dónde. Hay un lugar. Pieles. Voces. Besos. Dientes escondidos. Cielo blanco. Tacto puro. Te quiero. Te quiero. Te busco. Me pierdo. Tus piernas. Tu espalda. Un mate dulce, una piedra, una espina. Ay, una espina. ¿Dónde? ¿cuándo? ¿para qué? El olvido no existe. Los relojes muerden. No leo. No llego. No estoy. Miráme. Te cuido. Hay manos. Stop.

Con (fe) fusiones.

I

¿qué hago?

¿me quedo acá?
¿la poesía es mi lugar?
porque hay silencio
mucho silencio
y hay ojos apuntando hacia el lugar donde se forman los jardines prohibidos
y hay una nena con mi cara
que quiere ser amada
pero que también quiere huir hacia la nada
no me puedo decidir
¿me interesa la vida o sólo me quiero escapar?



II

¿qué hago?
¿me voy por las ramas?
¿me bajo del árbol?
¿la poesía es mi lugar?
porque hay palabras
muchas palabras
y todas dicen lo mismo:
te quiero dulce
como un guaymallén triple comprado en el kiosquito de la cuadra
inquieta

como los perros del barrio
y banana

como una canción de Cristian Castro
"están lloviéndo estrellas alrededor de mí"

Nosotros, los pobres.

Nosotros, los pobres, caminamos.
Nosotros, los pobres, usamos nuestros pies.
Y, a veces, hasta nos bañamos en el mismo río.
Las cosas no cambian y es largo el camino.
Nosotros, los pobres, decimos de sobra la palabra "esperanza"
y nos sentamos con un mate en la mano
y contamos desdichas.
Nosotros, los pobres, no siempre tenemos tiempo para amarnos.
Sucios, desprolijos, cansados.
Agitamos las banderas del hambre, convidamos tostadas y nos abrazamos.
Queremos encontrar un punto donde todo sea blanco.
Nosotros, los pobres, esperamos.

La que viste ya no está.

la poesía desordena para que me pueda ordenar
la que viste ya no está
puedo amar todavía mucho más

El pájaro se ha vuelto jaula.

¡Alejandra, Alejandra, Alejandra!

Me encadeno cuando siento que no debo hablar de amor,

me encadeno cuando siento que no debo hablar de vos.

¡EL PÁJARO SE HA VUELTO JAULA!
Y nadie lo vió volar. Nadie lo vió.

¿Qué hacemos, entonces, con tantos secretos y con tanto cielo para vos?
¿Los guardamos en una de esas cajas indestructibles y les hablamos de Dios?

La jaula copa la casa
y yo sé que no soy más que un dolor,

todavía no aprendí a comportarme en el mundo,
a mutilarme la poesía,
a caminar sin corazón.

Se debe a que no hay voces, todavía, sin tu nombre.
Se debe a que no hay calles, todavía, sin tu horror.

Y yo que me pregunto que por qué estoy en el mundo.
Y yo que me pregunto que por qué te escribo a vos.

Maldita mi manía de estrellarme en tu ignorancia.

¡EL PÁJARO SE HA VUELTO JAULA!
Y el pájaro era yo.

Poema clave.

me da una puerta
chiquitita
pero puerta al fin
asomo mi mano izquierda
y una vez adentro de su corazón
le escribo un poema clave
un poema que sólo puede leer ella
claro
porque es su cuerpo y su sangre

Ojalá sea un pájaro.

estaba distraída
pensando en todas las caras que amé y no me amaron
no supe darme cuenta que tu amor era un milagro
pensé que ibas a olvidarme al segundo paso
no pude abrir la puerta cuando vos querías entrar
no te vayas
mirá
te estoy llamando como nunca
todo mi cuerpo es una sola voz que pronuncia tu nombre
voy a bailar para vos
te voy a llenar la panza de flores
te voy a asistir
te voy a cantar
no te vayas
mirá
seré luz si me encontrás
nunca me voy tan lejos como para que no me puedas encontrar
no desde el día en el que me ofrendaste tus lágrimas
y supe que tu cuerpo es el lugar donde yo quiero estar
te estoy llamando como nunca
no me sueltes
esperá
si lo pensás mejor te vas a dar cuenta que mi amor es una fuente sin fin
podés inclinarte y beber
los dioses me hicieron para que me bebas
no te vayas
mirá
adentro de mi pecho hay un conejo que no se muere nunca
y un gatito que maúlla y te acaricia las piernas con su cola
¿dónde vas a conseguir tanta dulzura?
es verdad
no pude abrir la puerta cuando vos querías entrar
pero miráme ahora
derribando paredes
haciendo un caminito de pétalos y puchos
invocando a los ángeles que conocen tu historia
para que me digan por dónde empezar a recorrerte
para que quieras quedarte
para que yo pueda verte
no te vayas
mirá
tengo los dedos rojos de tanto escribirte
llevo días y días construyendo este poema
será indestructible será irremplazable será una proeza
será todo lo que vos quieras que sea
pero ojalá sea un pájaro que te traiga hasta mi puerta
no te vayas
por favor
no me pierdas

Soy un jardín.

me abrazo a mí misma y canto
no es posible tanto amor desesperando
me nacen flores en las manos y en los labios
soy un jardín florido desganado

El amor se me muere en las manos.

el amor
se me muere en las manos el amor
se me vuelve pobre
se me torna olvido
no sé con qué cara voy a decirle “buen día” al mundo
no hay buenos días desde que el amor se me muere en las manos
estoy tratando de encontrar una luz que me sostenga
¡pero todos están tan ocupados!
a nadie le importa que el amor se me muera
a todos se nos muere algo
pero yo no puedo abandonarlo
yo no sé dejarlo sangrar hasta el silencio blanco
yo tengo que asistirlo con sudor y canto
yo tengo que abrir mi pecho y ampararlo
aunque ya no tenga ojos, ni cara, ni brazos
aunque sólo sea una canción
un pelo en un cuaderno
un poema
un pájaro
un árbol

Él no es él.

él no es él
parece que es
pero no es
si fuera él
me hubiera dado la mano
y me hubiera ayudado a crecer
pero no
él no es él

Hay una chica que me habla y entra.

tengo la esperanza de poder viajar muchísimo más allá de tu cuerpo
yo soy la que construye el escondite donde todo es cierto
yo soy la que busca el ángulo vital y perfecto
yo soy la que decepciona
cuando
alejada de mí misma
no soy el exquisito poema que te abra la dulzura o las piernas
yo soy la que desconfía y entrega
yo soy la que huele
vos sos la que espía
yo soy la que espera

Elegime a mí.

otra vez tus perros mordiéndome los talones
podía dormir hasta las tres
y acá me ves
son las diez de la mañana
y “el mundo es sangre y aún puedo llorar”
lo que hiciste fue tirarme al mar con un salvavidas pinchado
me ofrecés un “te quiero” pero me dejás a un costado
tu desequilibrio me vuelve charco
soy una hoja en blanco llena de tachones
soy una curita sucia
soy un hermoso ser abandonado
no sé qué hacer con tantas flores en las manos
decime que te equivocaste
que no es posible vivir sin mi cara de idiota mirándote
y mirándote
decime que lo estás pensando
que estás más cerca del presente que del pasado
regaláme “un sol que me disuelva”
no me dejes con la sangre / la cola / el frío entre las piernas
hacé algo por la patria
quedáte conmigo todos los días
aunque no sepas quién sos y eso te duela
aceptá tu confusión en mis brazos
queréte viva
sabete puente

elegime a mí

Juntas.

juntas
seríamos
como un árbol

¡ah, si nos amáramos!

Pretensiones.

un chico que me cante una canción y una chica que diga mi nombre
un chico que sepa cocinar y una chica que diga mi nombre
un chico que se cruce de piernas y una chica que diga mi nombre
un chico que no pierda la calma y una chica que diga mi nombre

Al costado del amor.

al principio fue difícil
mi corazón coraza te evitaba
pero vos insististe
fuiste inteligente
y dijiste palabras mágicas

no tuve más remedio que hacerte un lugar en mi cama

y dormir hecha un bollito
al costado del amor

Mi amor a escondidas no te salva.

Podrían gustarme miles de cosas, pero no, me gusta la poesía.
Estoy al horno con palabras.
Al tacho mi sueño de ser la chica invisible.
Al tacho mis ansias de pasar desapercibida.
Al tacho mis ganas de amarte en silencio y a escondidas.
Mi amor a escondidas no te salva.
Mi amor, si se queda en su cajita, no te alcanza.
Y si no te alcanza se marchitan las palabras.
Y si se marchitan las palabras nunca te llamo.
Y si nunca te llamo nunca vas a nombrarme.
Y si nadie me nombra yo me olvido que existo y me rindo.
Y si me rindo ¿quién va a regalarte un poema hecho con sangre y sudor?
¿quién va a pasarse horas mirándose al espejo hasta encontrar una palabra que hable de vos?
Imposible. Tengo que escribirte.
Existas o no existas.
Me sonrías o no me sonrías.
Te encuentre o no te encuentre.
Tengo que escribirte porque tengo que buscarte.
Tengo que buscarte porque quiero ver tu cara.
Quiero ver tu cara porque siempre estoy a punto de olvidarte.
Y soy libre.
Y estoy sola.
Y tengo hambre.

Corazón y cuchillo.

tengo en una mano el corazón y en la otra un cuchillo
el desamor transformó mis huesos en ladrillos
me convertí en una casa a oscuras
hay una velita allá en el fondo
que alumbra poemas tontos y ternuras
pero si me vas a lastimar yo la apago
no voy a permitir que te burles de mi luna

Hay un hueco.

Hay un hueco en el lugar donde va el corazón.
Te pido, por favor, que escarbes hasta encontrar algo.

¿Y si el amor es esto?

¿y si el amor es esto?
estas ganas de tenerte acá conmigo
para hablar de nada
estas ganas de explorarte
hasta perder las fuerzas y las ganas
¿y si el amor es esto?
preparar el mate
endulzar tus ojos
perder la capacidad de decir buenas palabras
quedarme en blanco
dar vueltas como un trompo
dudar de todo
esperarla
¿y si el amor es esperarla?
¿y si el amor es silencio?
¿y si el amor es poco cuerpo y mucha alma?

"De la vida, del amor, yo he tenido una sed inextinguible. Y además, cuanto más herido estaba mi cuerpo... más sentía la necesidad de confiarlo a mujeres; ellas lo comprendían mejor. Entendimiento táctico, dulzura inmediata".


Perdón.

si yo pudiera hacer llegar una palabra
tan sólo una
a todos y a cada uno
de los que se cruzaron por mi camino
a vos
sería PERDÓN
perdón porque no supe dar
el golpe o el abrazo
a tiempo
perdón porque dí todo de mí
y aún así no fue suficiente
perdón porque no fui yo
la que transformó sapos en flores
perdón porque del silencio hice un abismo
y perdón porque puse palabras
donde sólo debía haber silencio

Hubo un martes.

Hubo un martes en el que de repente sentí que no te tenía
y se me hicieron agujeros en el habla.
No sabía ni siquiera el número de tus zapatos
y ya estaba permitiendo tus pisadas en mi mundo.
Como todos los mares me inundaste la entereza
y quedé rota y desarmada con el pecho en la garganta.
No hace falta que lo diga: te miré y estabas sola.
De repente fui el espejo de una vida desde adentro.

Y de repente fui la boca que eclipsaba tu elegancia.

Tantas veces dije.

tantas veces dije: esto me hace bien
y era mentira

Esa piba tenía el miedo en la garganta.

esa piba tenía el miedo en la garganta
los ojos en el aire y el aire en la mirada
retrucaba cada apuesta en los silencios
y caminaba sin distancia mis preguntas las más rotas
¡no entendía! estaba sola desolada
porque yo levantaba castillos y ella soldados
yo masticaba dolores y ella las flores
yo remontaba coronas y ella tristezas
esa piba tenía el miedo en la garganta
y quizás me quería, tal vez un poco, ojalá me haya querido tal vez un poco
ojalá haya visto mis paciencias en su salsa
despistándoles barquitos complicados
ojalá haya visto mi orgullo, apenas mi orgullo,
poniéndose terriblemente colorado
los intentos por buscarla y que me encuentre
los bajones de este mundo a mis espaldas
las piedritas que más tengo en el camino
los silencios que desato para hablarle
las palabras que no encuentro pa’ decirle
los renglones que se achican pa’ explicarle
ojalá haya visto los ojos
las pisadas / los espacios / los impulsos / mis verdades
aunque quizás, después de todo, igual prefiera su ceguera enceguecida

y yo le preste el bastoncito pa’ encontrarse