La quisiera lo más sencilla posible: desnuda, esencial, inocente.

Tango feroz.

¿qué hacemos con la rabia contenida?
¿con esos cuchillos que nunca usamos?
¿con la sangre tan adentro tan adentro?

¿por dónde empezar a morirnos de tanto no matar?
de tanto resistir, de tanto tolerar, de tanto cerrar la puerta para no salir a jugar

porque afuera están los cucos, porque afuera está el ladrón
porque afuera está el billete y porque afuera está el amor

¿qué hacemos con esa bendita inocencia que la idiota adultez nos robó?
si ni siquiera tomamos nota de su forma, de su entereza, de su color

¿por dónde desparramar los brazos cansados, los ojos dolidos, el hambre de Dios?
¿y por qué no puedo apuñalar a mi vecino si me rompió el corazón?

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