La quisiera lo más sencilla posible: desnuda, esencial, inocente.

Habrá una vez.

cómo me cuesta organizarme
me pierdo tan rápido
¡el alma es tan grande!

y está la música
que me come la mano izquierda y los pies

soy de ella y no te hablo
ni siquiera te sé responder
¿alguien podría ayudarme?
¿pasarme los papelitos, sostenerme la piel?

porque esta vagancia
también es este dolor
esta búsqueda de alguna puerta que me dicte los textos y me cuide la voz


sigo siendo la misma de siempre, y te asusta mi tos,
llega el adiós

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